
"Podrán cortar todas las flores, pero no podrán detener la primavera"
Habían llamado a la puerta con una vitalidad insólita hasta el momento. Me levanté y me acerqué, cautelosa, a abrir. Mientras me acercaba pude ver, por debajo de la puerta, una gran luz y en medio de ella un conjunto de sombras que se movían, de un lado a otro, sin descanso. Abrí la puerta, la luz que entró me cegaba, y en medio de tanta luz pude ver a la Señora Primavera, que rápidamente se ablanzó sobre mi y me abrazó tan fuerte que me quedé sin aire durante unos segundos. Inmediatamente después entraron las Señoritas Flores saltando alrededor del Señor Polen, detarás, el Señor Ensueño y la Señora Ilusión. Entraron rapidamente, hablando entre ellos en conversaciones que parecían no tener ni principio ni fin, todo ello se confundía en un gran murmullo, lo único que pude hacer era observar, atónita, lo que estaba pasando y esperar, a un lado, a que pasaran todos. Al fin pude cerrar la puerta y detrás del Señor Polen, como siempre, acompañado de su pañuelo, dirigirme al salón. Conseguí llegar y allí pude ver como todos habían tomado asiento ya, todo era como una gran reunión. Todos hablaban animosamente y sin parar de reir. La Señora Ilusión miró a su alrededor hasta que localizó un objeto, se lanzó apresuradamente sobre él y puso en marcha el aparto musical, de un brinco, el Señor Ensueño se levantó de la silla y agarró de la cintura a la Señora Ilusión y ella, entre risas, puso el brazo sobre su hombro y empezaron a bailar mientras los demás movian sus cabezas de un lado a otro al son de la música, con una gran sonrisa dibujada en sus caras, incluso alguno se atrevía a bailar. Entre todo este murmullo pude ver, en un rincón, al Sr. Invierno con la mirada triste y perdida. Había estado acompañándome durante los últimos tres meses y sabía que debía marcharse. Se levantó, tímidamente, sin hacer demasiado ruido, y cabizbajo se dirigió hacia mi. Alzó la vista, nuestras miradas se curzaron y sin mediar palabra continuó su camino hacía la puerta. Lo seguí con mi mirada, giró la cabeza y en medio de su triste semblante esbozó una sonrisa, y volvió su cabeza hacía la puerta, sabe que en nueve meses volverá. No puede acompañarle a la puerta ya que la Señora Primavera me agarró de la mano. No había girado mi cabeza del todo, aun, cuando el Señor Ensueño me cogió de la otra mano, delante estaba la Señora Ilusión sonriendo, las Señoritas Flores cogían de la mano al Señor Polen y todos bailaban al ritmo de la música. Rápidamente, mi cara se iluminó, acariciada por el sol, y no pude más que bailar con ellos. La Primavera había llegado.
Feliz inicio de Primavera !!!!!



