No sé si me he levantado de " mala leche" , si me he puesto después, al salir a la calle... Puedo haberme levantado de mal humor, y no haberme dado cuenta hasta salir a la calle, ya que antes no he interaccionado con nadie... En fin, sea como fuere he cambiado mi cara, he relajado mi mente y parece que el mal humor a emprendido el camino hacia la puerta de mi mente para dejar de perturbarla... Parece que el azul del cielo está haciendo su efecto y está cambiando mi ánimo.
A parte de todo esto, creo haber entrado en un estado poco tolerante, nunca me había molestado tanto según que cosas o actitudes, puede que por eso ahora esté de vuelta de todo y aguante menos. Quizá sé mejor lo que quiero y rehuyo de aquello que no deseo tener a mi alrededor, tal vez no quiero que la gente me hable desde lo alto de su pedestal, porque yo, desde donde estoy, no puedo escucharlos. Camino por el mundo y me encuentro a gente que carga con su pedestal, creo que debe ser una cárga enorme ir con él a todas horas. Todos, en algún momento, cogemos nuestro pedestal y nos subimos en él, puede que para disimular nuestra pequeñez. Pero hay quien va con la pesada carga de llevarlo a cada momento, en cada situación.
Supongo que este momento de "intolerancia" será pasajero y que volveré a reconciliarme con el mundo. Espero, ansiosa, el momento en el que el mundo me tienda su mano dulcemente y pueda volver a cogerla y sentir el tierno abarazo que me vuelve a reconciliar con él y conmigo misma.
jueves, diciembre 14, 2006
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