A mi amigo y compañero, y en ese orden. Primero amigo, y después compañero. Gracias por estar ahí. Volviste un día antes de lo esperado, pero era el mejor día para tu regreso. Día en que mi bolsa, que había ido llenando poco a poco se rompió. No es la única vez que se llenó, ni será la última. Nos pasará constantemente... Pero cuando las palabras empezaron a salir, poco a poco el peso de carar la bolsa desapareció. Las palabras no pronunciadas nos explotan desde dentro en el momento menos pensado, son tan solo detonadas por una palabra no esperada, y entonces... entonces estallan. Gracias por hacer que mis palabras no pronunciadas, se pronunciaran....Hay que retomar aquellas charlas interminables, a veces, incluso, divagaciones....
1 comentario:
A mi rubia preferida:
Ara, que tanto tiempo dispongo, pude entrar a ver este blog tan maravilloso. Tan lleno de aventuras, como de poesias. Un sitio para volar con la imaginacion y el cuerpo, hasta desprenderse uno del otro y el percibir como el alma comienza a flotar.
Me impacto mucho tu escrito, me tomo por sorpresa, me gusto, me lleno el corazon. Y debo decirte, que tu tambien ayudas a vaciar mi bolsa de regalos, al mejor estilo Papa Noel. A ver cuando la volvemos a vaciar...
Publicar un comentario